El contenedor «Escape» y el minicontainer: trabajando juntos para fomentar la concienciación

El contenedor «Escape» y el minicontainer: trabajando juntos para fomentar la concienciación

18 de septiembre de 2025

En RCC no solo consideramos los contenedores como soluciones logísticas para el almacenamiento o el transporte, sino también como elementos flexibles y multifuncionales. Este proyecto lo ilustra a la perfección: junto con nuestro cliente, Jorn van Rij, construimos un contenedor de escape que crea conciencia sobre la trata de personas. El resultado es una experiencia móvil impresionante que, hasta la fecha, ha sensibilizado a miles de personas, tanto en el país como en el extranjero, sobre este tema. El éxito dio lugar a una segunda fase: el minicontén, que lleva la sensibilización a los colegios y a los jóvenes.

La idea detrás del «escapecontainer»

Jorn van Rij lleva años trabajando en la sensibilización sobre la trata de personas. Tanto en los Países Bajos como en el extranjero, pone en marcha proyectos preventivos para aumentar la sensibilización entre las víctimas, pero también para formar a los profesionales. En este sentido, el enfoque se centra en un trabajo basado en la evidencia y guiado por la información: recopilar activamente indicios, analizarlos y convertirlos en nuevas investigaciones.

Además, desempeña varios cargos sociales y académicos. Como miembro de la comisión, se ocupa de los casos de trata de personas en el seno de la comisión de indemnización por delitos violentos. A través de la fundación Reshape, de la que es codirector, se desarrollan y llevan a cabo programas preventivos. Y, como catedrático extraordinario de trata de personas en la Universidad de Pécs, investiga la explotación sexual, una de las muchas formas de trata de personas.

La trata de personas es un problema complejo y, a menudo, oculto, en el que las víctimas no siempre se reconocen como tales. Para dar visibilidad a este problema, surgió la idea de crear una sala de escape. No en un espacio convencional, sino en un contenedor: resistente, trasladable y de uso flexible.

Anteriormente se había probado una caravana «escape» en Hungría y Moldavia. Las reacciones fueron positivas, pero se necesitaba algo más grande, más sostenible y más profesional. Por eso se optó por un contenedor. Y así fue como Jorn acabó en RCC.

El contenedor

El contenedor de escape está compuesto por varias habitaciones.

En la primera sala se cuenta la historia de la víctima y se explican sus puntos débiles. En la siguiente sala se escucha la siguiente parte de la historia y se descubre el modus operandi de los delincuentes: cómo sedujeron, captaron o obligaron a la víctima. Por último, se explican las consecuencias a corto y largo plazo de haber sido víctima.

Y lo más importante: no puedes resolver la sala de escape por tu cuenta. Siempre necesitas ayuda, igual que la necesitan las víctimas. Solo entonces obtendrás el código y comenzará la verdadera conversación con los profesionales.

Todo está basado en hechos reales, y cada detalle, desde los olores hasta los sonidos, se ha adaptado para que la experiencia resulte muy realista.

La colaboración con RCC

En este tipo de proyectos, lo más importante es el trabajo a medida. Desde la primera reunión hubo muy buena química. Jorn aportó los conocimientos especializados y la visión, mientras que nosotros, en RCC, nos encargamos de la ejecución técnica y colaboramos en la búsqueda de posibles soluciones. Así pudimos plasmar juntos las ideas en un diseño concreto.

El contenedor debía cumplir muchos requisitos:

  • Multifuncional: apto para diferentes formas de explotación (sexual, delictiva y laboral), para diversos colectivos y fácil de trasladar.
  • Seguro: totalmente aislado, equipado con puertas cortafuegos, sistemas de extinción de incendios, cámaras, detectores de CO₂ y un generador propio.
  • Realista: una experiencia que combina olores, sonidos, temperatura y colores, para que los visitantes se sientan realmente inmersos en la situación de una víctima.

 

Los resultados y el alcance

Mientras tanto, el contenedor lleva ya tres años recorriendo los Países Bajos y Europa, y ha llegado a miles de visitantes. En países como Polonia, la demanda es tan grande que se utiliza de forma habitual varias veces al año. En poco tiempo, el contenedor puede visitar decenas de ciudades, con cientos de visitantes al día —a menudo clases enteras de colegio a la vez—. Junto con las campañas y la difusión en línea, este proyecto llega ya a cientos de miles de personas. Incluso se ha creado una lista de espera para poder utilizar el contenedor. Y aún no se vislumbra el final: el objetivo es seguir utilizando el contenedor durante otros 10 años para sensibilizar sobre este importante tema.

El minicontainer: sensibilización y aprendizaje en el aula

El contenedor de escape grande no es adecuado para todos los públicos. Por eso se ha desarrollado ahora un minicontainder, especialmente para jóvenes de entre 10 y 14 años. Este contenedor compacto se puede instalar en un aula y contiene juegos interactivos. De este modo, los jóvenes aprenden de forma lúdica sobre los riesgos y las señales de la trata de personas. Los juegos muestran cómo funcionan en la práctica la seducción y el engaño, a menudo a través de conversaciones por chat o contactos en línea. Los alumnos toman decisiones y, aunque esas decisiones resulten «erróneas», aprenden a reconocer lo que ocurre a través de la repetición. De este modo, comprenden de forma lúdica la realidad de la trata de personas.

El objetivo es seguir implantando este concepto, tanto en los Países Bajos como en Europa.

El papel del RCC

Para RCC, este proyecto es más que un simple encargo de modificación. Se trata de una colaboración en la que podemos aprovechar nuestra experiencia en soluciones con contenedores para un fin social. Al escuchar atentamente y aportar nuestras ideas, convertimos todas las propuestas en una ejecución práctica y segura.

Nuestro cliente lo dice él mismo: la colaboración funciona porque nos reforzamos mutuamente. Al combinar las ideas con los conocimientos técnicos, surge algo nuevo. Este proyecto demuestra lo versátiles que son los contenedores: un contenedor puede ser cualquier cosa, incluso un medio para contar una historia importante.

Las posibilidades que ofrece un contenedor son infinitas. En RCC creemos que cualquier idea puede hacerse realidad. Colaboramos en el proceso, asesoramos y construimos. Exactamente como hacemos en este proyecto.

«Sin límites, solo contenedores»

Mario Nieuwenhuis

¿Alguna pregunta?

Mario Nieuwenhuis

Empleado de proyectos y compras

mario.nieuwenhuis@rcc-containers.nl +31 10 - 263 23 33

¿Quieres un presupuesto o ponerte en contacto con nosotros sin compromiso?

¿Listo para tu próximo proyecto?

¿Tiene algún reto logístico o busca una solución innovadora en materia de contenedores? En RCC estamos preparados para colaborar con usted en la búsqueda de la solución perfecta para sus necesidades.

«*» indica los campos obligatorios